Veran ustedes, si Kennedy ganó es porque era más guapo y menos sospechoso que Nixon. Yo lo siento, pero no es el programa. Nixon tenía cara de malas pulgas y Kennedy molaba. Diganme viendo esta foto a quien votarían.

¿Y qué tiene ésto que ver en un país donde ambos candidatos no tienen arreglo ni enmienda por mucho que les arreglen la barba? Pues que lo subliminal no acaba en el rostro.El PSOE le está haciendo la campaña gratis al PP. Sí, sí, como lo oyen. A nadie le importa el mensaje, los discursos, las arengas. Todo es mucho más sutil.

Verán ustedes, el cartel que han elegido junto a su encuadre es una llamada subliminal a votar masivamente al PP:

La gente ni siquiera se fija en los eslóganes. Están saturados y hartos, y todo lo que alcanza a ver el ojo cuando el cerebro decide ignorar la palabrería de turno es el principio de cada palabra. Y nada más. Así pues se ve la cara de Rubalcaba que nos advertía en el debate que Rajoy mentía, con palabras que también sobresalían en el naufragio del sopor causado por los bramidos de los espectadores medio dormidos, diciendonos cosas como “usted miente” y “ahora es usted el que miente” – ¿O era Rajoy el que lo decía? Nadie se acuerda, pero Rubalcaba estaba allí en todo caso – y vemos a la vez las letras “PP” que es lo único que vemos mientras conducimos o damos un paseo. La mente, de acuerdo con Punset, elabora entonces una estrategia de defensa en la que vemos erróneamente al PP salvandonos de la mentira. Y así andamos con los sondeos, que en plena campaña aumenta la ya escandalosa mayoría absoluta con la que se relame Rajoy. Incluso para aquellos que tienen tiempo de leer un poco y meditar, queda claro que el “Pelea Por lo Que Quieres” está enlazado a “PP”.

Todo esto podría haberse evitado con un marketing adecuado. El PSOE debería haber sacado su baza de apoyo a la juventud y sus guiños al 15-M del tintero, y mezclarlo con la imagen de radikales antisistema que ellos mismos tienen sobre el 15-M cuando hablan en círculos de confianza con otros miembros y simpatizantes, y haber aplicado la provocadora “K” con rotundidad para obtener un mensaje más claro.

¿Está claro, no? El PP habría caído en picado, quedando su fuente de voto reducida a una panda de coprófilos y coprófagos.

Revise cada semana nuestra sección de marketing aplicado.

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