Demasiados perroflautas gritando han terminado por minar la confianza en el estado y sus instituciones más emblemáticas. Se les acusa de estar al servicio del poder económico y más concretamente de la banca. Quiero romper una lanza en favor de los estamentos que muy al contrario de lo que podría pensarse mientras escuchamos a esos anarquistas, comunistas y masones, defienden al ciudadano medio de las ignominiosas intrigas especuladoras extranjeras, que han alterado la tranquilidad de la economía patria.

En esta imagen del 18 de Octubre puede observarse la denuncia de un concienciado ciudadano anónimo advirtiendo de los peligros que amenazan a quien sea abducido por la sucursal:

Pues bien, en contra de lo alegado por toda esa panda de antisistemas melenudos, las fuerzas de seguridad han actuado préstamente para acotar y vallar el problema, como puede verse en esta otra instantánea del día 6 de Noviembre:

Así pues queda desmontada la teoría promulgada por entes revolucionarios marxistas de que existe una gran conspiración contra la ciudadanía auspiciada por poderes extranjeros. Claro, que esos abrazafarolas también dirán que la policía compró las vallas con un crédito y al no poder pagarlas les han obligado a devolverlas antes del lunes, pero no nos dejaremos convencer por tal contaminación informativa.

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Nota legal: Las imágenes son reales y sus fechas correctas. Las mismas han sido tomadas en un lugar público y sin ánimo de violar ninguna norma relativa a derechos de autor, propiedad o imagen. Al margen de ello, la teoría aquí expuesta no está basada en hechos reales y es una mera ficción creada con fines humorísticos. No hay intención alguna de menoscabo a la entidad financiera, ni es real que el movimiento #15m esté formado por radicales antisistema. No hay ánimo de lucro ni intención conspirativa alguna. Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia, y la publicación se ampara en la libertad de expresión y publicación de historias de ficción. El autor de este escrito desconoce la procedencia del cartel animoso de la primera fotografía y las causas del vallado en la segunda, que bien podría ser una cañería rota o una medida contra la pegada de carteles por parte de partidos políticos, pero que en todo caso puede ser consultada ante las fuerzas del orden.

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